miércoles, 30 de noviembre de 2011

Por último, una peli...



the Straight story
(EE.UU. 2000). David Lynch.

Una historia simple y directa, sobre el corazón humano y el amor, basada en un hecho real ocurrido en 1994, protagonizado por una anciano de 73 años, Alvin Straight, que viajó desde Laurens (Iowa) a Mt. Zion (Wisconsin), montado en su segadora John Deere.
También nosotros comenzamos un viaje, el del Adviento, oportunidad para acoger la asombrosa Gracia que nos llega, el Amor que nos viene.
Adviento es el tiempo de generar caminos de reconciliación y encuentro, de descubrir el Proyecto de Dios en la vida de cada ser humano.
Adviento es el viaje de Alvin, teñido de esperanza y repleto de experiencias.
Comenzar el Adviento con esta película nos puede ayudar a plantearnos un montón de preguntas, a descubrir un montón de posibilidades de ENCONTRARNOS con Quien ya ha venido, con quien nos tropezamos cada rato, en cada persona, en la más inesperada.
Regálate 111 minutos y 560 kilómetros de encuentros y reconciliaciones… para que puedas decir: ¡Ya estabas aquí!
Y después, si quieres y tienes un ratito, sigue leyendo.

Ahora, una imagen...



En la vida caminamos, despacio a veces, pero caminamos...sino, no estaríamos vivos.
Eso he pensado al leer la frase que parece alguien le dice al caracol, desde fuera, animándole.
¿O tal vez sea su propio pensamiento el que hace que se envíe a sí mismo esas palabras de ánimo?
A veces me las escucho a mí misma diciéndomelas y también diciéndoselas a otros y otras.
¿No será que vayamos donde vayamos siempre llega un momento en el que el cansancio, el propio ritmo o la misma ley de la vida nos hace sentirnos sin fuerzas?
Sea lo que sea, HOY me adentro en la espiral de ese caracol y alimento el deseo de seguir...al ritmo que sea, pequeño caracol...

Para empezar... una canción





Bienvenid@s to@s a esta aventura, a esta locura colectiva, a este camino lleno…

Música para orar, música para educar, música para relajar, para mostrar, para provocar, para motivar, cautivar, sorprender, sensibilizar, despertar… y para disfrutar, sobre todo para disfrutar.
Porque al fin y al cabo es eso de lo que se trata: disfrutar del encuentro con nosotros mismos y con todos aquellos con los que nos encontramos.
Y la música va a ser uno de los medios que vamos a ir presentando, semana tras semana, en este experimento de construcción colectiva: construcción viva donde todos vamos a ser necesarios para compartir nuestras experiencias vitales con la música.
Desde aquí sólo podemos ir proponiendo aquellos retazos que nos han marcado a nosotras, con lo que necesitaremos de todos y todas para ir ampliando esta sabiduría popular.

La primera canción que proponemos es “Más de cien mentiras”, de Joaquín Sabina.
En esta canción se repasan, literalmente, más de cien motivos por los que dar gracias por vivir y por seguir adelante.
Se plantea, a partir de esta canción, un trabajo apasionante tanto con chavales como con adultos:
1º Eco: qué me ha chocado, extrañado, gustado, tocado, asustado, etc.
2º Con qué expresión me siento identificado, cual es la que más se adapta a mi, en este momento.
3º Después de un momento de reflexión, elaborar el “decálogo de mis mentiras”: qué diez razones tengo para seguir luchando, viviendo, existiendo… Vamos, nuestras motivaciones más profundas, más arraigadas…

Bueno, ésta es la primera canción. Espero que entre todos vayamos mejorando, profundizando y enriqueciendo este Blog.

Hasta el mes que viene!

BIENVENID@S

Adviento… tiempo que nos prepara para descubrir y para celebrar lo que YA ES, lo que YA ESTÁ. Adviento… llamada a DESPERTAR al momento Presente, a la realidad que SOMOS. Adviento… apertura al ASOMBRO en lo cotidiano que acontece. Adviento… acogida de la MIRADA NUEVA que nos descubre por dentro y nos prepara a reconocer en todo lo humano esa huella divina, esa Presencia de Dios.
Y con la llegada del Adviento, inauguramos este blog: MEZCLANDO SENTIDOS.
Un espacio de diálogo. Un foro de encuentro.
Un espacio para compartir la Buena Noticia que re-conocemos en la vida de cada día. Un foro en el que contagiar el sabor a Evangelio que descubrimos en lo sencillo, en las pequeñas cosas, en la simplicidad, en los detalles, en el instante, en el proceso…
Un espacio y un foro “en construcción”.
Y ¿por qué “mezclando sentidos”? Porque sin sentido la vida NO ES. Y con sentido, la vida ES… es mirada inteligente y compasiva, imagen sugerente; escucha atenta y acogedora, canción provocadora;  es nariz comprensiva y olfato fino, audaz intuición; es gusto sabio y sabiduría sabrosa, tejido de palabras y Palabra; es gesto elocuente: roce, caricia, abrazo… Y sentido común, que aunque es el menos común de los sentidos, nos hace vivir en mezcolanza, en diversidad, en comunión, en continua construcción.